martes, 27 de diciembre de 2011

ronquidos


Sentí que estabas viva porque roncabas aires de entretiempo.
Suena la respiración como el agudo aullido, loba, resquebrejándose.
Adentro los fragmentos se dispersan. Un diafragma expandido
ruega lo vacío y suelta, más allá de la garganta, algo parecido a una tormenta.
No hay suficiente noche para limpiar el mancillado viento
y hay que robarle al alba parte de luz, parte de inicio sosegado.
Respiración, roncar, roncar, curarse.

jueves, 22 de diciembre de 2011


Olvido los nombres de nuestros ídolos, no recuerdo a los clásicos ni a los nuevos modelos de inteligencia. Pierdo los rostros asociados a las grandes obras. Sólo la obra permanece, quizá ni eso; tan sólo la huella, el poso que me transforma sin intención de dogma. Tampoco puedo hablaros de los más fáciles, de la fragilidad de una tendencia posesionada en las revistas. Oscilo entre los extremos y me cautiva un gesto, leve, también efímero. Quiero hacer tanto que a veces me bloqueo quedando suspendida en la desgana. Pero a veces me cautiva el gesto leve y lo observo con tesón de hormiga. ¿Cómo pretender que te interesen los huecos ovalados de mis textos? si todo se me escapa y la memoria es la hoja que se borra hacia el comienzo.


sábado, 10 de diciembre de 2011

cuando amanece


Como si fuera el último soplo del día
despierto,
sintiendo anochecer lo que amanece.
No por final ni decadencia, no por cruzado límite.
Sintiendo anochecer cuando amanece
iluminadamente luna, bella;
contraste acordeón suenan las horas
entre lo cálido y lejano de tu estrella.
Abrir los ojos es teñir la sombra 
y ensombrecer las luces emergentes,
no dejo de soñar en blanco y negro
para pintar a voluntad el cuadro.
Se trata de encontrar el equilibrio
si doy la vuelta al día cuando amanezco.

martes, 6 de diciembre de 2011

una mujer busca


Una mujer busca:
“he perdido a mi perro”
Hombre persigue a mujer
y muchacho
quiere pegar a hombre.
Perro ladra a muchacho
Mujer coge perro,
dejando a hombre y muchacho
enzarzados por una mujer
que ha salido del círculo:
Ha encontrado a su perro.

viernes, 2 de diciembre de 2011

ovejas




Las ovejas ya no temen al pastor perro ni al lobo.
la ovejas no pueden huir de la esquila, 
se reúnen de a 10 o a 50 para reír.
Las ovejas
no pueden correr, 
no pueden huir,
no pueden cruzar la calzada.
Balan como nunca, 
panza arriba, sobre el pasto 
mientras el perro ladra
y el hombre calla, 
carda 
lana.
Pero las ovejas ya no temen al pastor perro
ni al propio pastor,
balan como nunca esperando la esquila:
"es lo único que te voy a dar,
es lo único que te voy a dar"
beeeeee.

LA PANDERETA DIJO (Primera edición)


¿Quién no ha renegado de sus musas o sus musos? (que de todo hay) por bailar la misma música que cotidianamente tocamos? La pandereta dijo es un desafío q todos los instrumentos, entre los que sobresale el ritmo familiar y desacompasado de una historia de amor no solicitada. El libro que tienes en tus manos esconde una realidad donde encuentro y deseo se van transformando en un juego de acróbatas en el que no se sabe cuándo y quién caerá primero.