martes, 27 de noviembre de 2012

Por qué el silencio a veces...

                                        Imagen: El silencio, de Marila Tarabay




Dejé de escribir-contar-hablar cuando me supe mentirosa.

Lamía el sudor de unos ecos robados, vidas,
emociones expuestas a la luz de los rateros.

Apropiación indebida no muy lejos del fraude.

Tal era la revelación
que admiré la honradez de los botes de champú
o los créditos minúsculos del telonero.

Silencio a veces, quizá cobarde
la frialdad erguida de los postes de teléfono
que nunca llaman pero sostienen voces.

No bastaba un gemido de metal ni desangrarse
-a veces-
A veces elegir tomar distancia, cerrar los ojos,
buscar otras maneras de anochecerse.

También había que desnudarse
y hacerlo bien:
Si no, 
silencio.




LA PANDERETA DIJO (Primera edición)


¿Quién no ha renegado de sus musas o sus musos? (que de todo hay) por bailar la misma música que cotidianamente tocamos? La pandereta dijo es un desafío q todos los instrumentos, entre los que sobresale el ritmo familiar y desacompasado de una historia de amor no solicitada. El libro que tienes en tus manos esconde una realidad donde encuentro y deseo se van transformando en un juego de acróbatas en el que no se sabe cuándo y quién caerá primero.